Para muchos talleres, la preparación puede ser un ladrón de tiempo silencioso. Reducir tan solo 15 minutos en cada preparación puede suponer un ahorro de decenas de miles de dólares. ¿Pero por dónde empezar?
En las últimas dos décadas, la digitalización se ha ido incorporando cada vez más a nuestras vidas. En el sector metalúrgico, esto es innegable. Los cabezales de mandrinado digitales se han convertido en herramientas indispensables que ahorran tiempo y garantizan la calidad en los talleres de mecanizado.
Unas buenas mediciones agilizan la configuración, reducen los reajustes y permiten detectar posibles problemas con el husillo o el portaherramientas antes de que se agraven. Veamos algunas de las áreas clave para medir y las prácticas soluciones disponibles.
La adquisición de un nuevo centro de maquinado siempre será una inversión considerable. Siempre una máquina representa un costo significativo en un proyecto de manufactura.